P:
¿Puede Vd. presentarse en pocas palabras?
R: Me llamo Ivailo Ayanski. He nacido en Smolian. Soy portador
de la cultura tradicional búlgara ya que me ha criado mi
abuela que es curandera de séptima u octava generación.
Me he graduado de etnología y me ocupo de lo mismo; tambíen
soy portador de los ritos y de la carisma de los bailadores nestinari.
Pocas personas pueden saber que lo de ser nestinar es una carisma:
no lo escoges tú sino te escoge a ti. El hombre nace para
ello. Un día la puerta dentro de él que conduce
al castillo se abre y él entra allí. De pronto todo
le parece familiar aunque nunca ha estado en un lugar similar.
¿Por qué? Porque lo de ser nestinar es uno de los
sistemas rituales cuyas raíces están en el fondo
de la propia aparición de la noción humana de lo
terrenal y lo sagrado. Partiendo del nestinar antiguo que ha sido
también sacerdote, es decir mediador entre el mundo de
acá y de allá, entre Dios y los humanos, y llegando
al psicoanalista contemporáneo, todo esto significa que
la sociedad siempre ha necesitado sus mediadores. Nosotros somos
felices que en nuestras tierras se ha conservado un sistema íntegro
de ritos que tiene su importancia filosófica y semántica,
conservada desde la antigüedad.
P: ¿Existe una relación entre
ser nestinar y su don de prever el futuro?
R: Sin duda alguna. Desgraciadamente no es sabido que la visión
externa - la necesidad de un milagro -, está en los bailes
en la brasa. La otra necesidad es cuando el nestinar llega a unas
dimensiones únicas de donde extrae la información
del presente y del futuro. El fuego está en medio de la
tierra y del cielo y es la puerta, es la esencia que transforma
este cuerpo, y la materia viva no reacciona como de costumbre
al cambio de la temperatura. De ahí ya viene el trance
del nestinar - el contagio -, el famoso trance introduce en el
bloque de información de donde los bailadores nestinari
sacan las visiones suyas. Desgraciadamente no se han conservado
ningunas grabaciones, pero la gente recuerda y también
las investigaciones de Mihail Arnaudov lo demuestran, las predicciones
de algunas de las bailadoras -la abuela Dora, la abuela Zlata
Daskalova-, de lo que va a suceder en Bulgaria durante el reinado
de tsar Boris III y lo que viene en consecuencia, el sistema del
comunismo, etc. que ya son historia y no pueden someterse a otro
tipo de interpretación.
P: ¿Puede Vd. describir qué
siente al bailar en la brasa ya que esto es la expresión
exterior más fuerte de todo el conjunto?
R: Le voy a disgustar ya que mientras uno está en trance
no tiene sentido de la realidad sino un sentido de vuelo. Los
estados, en los que se producen los cambios en el cuerpo físico
del hombre, empiezan antes del baile. Estos son: el contagio en
el templo (konak), el contagio camino a la brasa, cuando uno empieza
a estremecerse, su mirada se hace vaga, el cuerpo bruscamente
se le enfría, pierde la orientación de lo que hay
a su alrededor y tambien la percepción de los sonidos.
El único tono que se oye es el del tambor (tapan) y de
la gaita y de ahí otras fuerzas y un mundo totalmente distinto
dirigen al cuerpo humano. No existe el proceso consciente claro
o probablemente podemos hablar de un contacto a nivel de subconciencia
con el que la conciencia no tiene nada que ver.
P: ¿Cuántos bailadores auténticos
Vd. conoce hasta hoy día?
R: Para mí sin duda una bailadora auténtica es Veselina
Ilieva, portadora de la cultura tradicional de la región
de Strandzha y del destino de nestinar de la forma que yo respeto
y quiero. Del resto saben, en la música, en el arte se
habla de buenos y de otros. No quiero caracterizar a los demás.
Ellos pueden caminar en la brasa, bailar en la brasa, mas con
esto no se agota el significado del rito. Esto es una forma de
atracción turística.
P: ¿Se puede hablar de comercialización
en todo caso?
R: Uno puede hablar sólo de su propia experiencia. Por
lo menos los bailadores nestinari que he visto bailar en los cetros
turísticos del mar Negro, sí.
P: ¿Existe alguna técnica
cómo caminar en la brasa?
R: No, en absoluto. Ya le he mencionado que uno cae en trance
y no se puede hablar de técnicas. Si Veselina está
en la brasa hasta los tobillos y yo en mis trances (lo he mirado
con atención en video cassettes) estoy moviendo la brasa
con los pies y después de pronto me pongo de rodillas y
la dejo caer sobre mi cara, entonces ¿de qué técnicas
podemos hablar? En este momento uno no está consigo mismo.
P: ¿Qué piensa del futuro
de este conjunto? Para mí está claro que es un fenómeno
único.
R: Los bailes en la brasa van a existir en el futuro, pero nosotros
debemos buscar aquellos que ha conservado y descrito el señor
Arnaudov y los especialistas de aquellos tiempos. Porque los bailes
en la brasa se desarrollan como se desarrolla la sociedad lo que
va a conllevar algunos elementos nuevos como la integridad semántica
y la precisión lógica.