Historia
del Chile Artístico
Historia
de la pintura chilena En un siglo de arte (1850-1950) y de historia,
están reflejados los sentimientos, las ideas y la realidad de un país,
en otras palabras, se conoce la identidad cultural, de ahí la importancia
de esta síntesis.
La
primera parte de la historia, comienza con los años anteriores a 1900
donde la pintura daba origen a una realidad más bien idealizada. Las
batallas, paisajes, personajes históricos son lejanos al artista y a
la realidad cotidiana. Aquí son importantes las obras de Julio Fossa
Calderón y Pedro Lira. Al ver pasar los años, se puede ver que hacia
1900 aún existe la influencia europea, sin embargo, hay una inquietud
por mostrar una realidad propia: la vida y la marginalidad de la gran
ciudad.
"La
invención de la identidad. El gesto y el motivo". Esta etapa presenta
el descubrimiento del paisaje nacional a través de la mancha y la pincelada
sujetiva, otorgando espacio al carácter del pintor. En este período
destacan los trabajos de Valenzuela Llanos, Alfredo Helsby, Eugenio
Guzmán Ovalle, Pablo Burchard, Juan Francisco González.
La Generación del 13, al igual que en la etapa anterior, refleja en
sus trabajos el interior del ser humano, las costumbres del pueblo,
la bohemia y la vida marginal. Así, la evolución de la pintura en su
búsqueda de identidad, va navegando por el expresionismo; deformando
los rostros y la realidad. En esta etapa sobresalen las obras de Arturo
Gordon, Pedro Luna y Exequiel Plaza.
Las
obras de la Generación del 40 nos muestra pinturas que dan énfasis a
la expresión psicológica y emocional, hecho que dio comienzo a una libertad
formal y a una desvinculación con el ámbito político y social, elementos
que más bien, quedaron registrados en los grabados y murales.
La
vanguardia local influenciada por movimientos como el Futurismo y el
Cubismo. Además, en esta etapa hay un abandono de la realidad para dar
paso a la razón plástica: "el tema no importa tanto como la forma de
construir".