| La
agricultura era una parte fundamental de la vida de la época
precolombina.
El maíz formaba parte de su contribución a la dieta de los
europeos. En mesoamérica no habían animales para transpotar cargas o
para arar.
Para los aztecas, las cosechas mas productivas se cultivaban en
las chinampas, terrenos preparados en zonas pantosas.
Se plantaba el maíz con la ayuda de un utesilio de cavar.
Las chinampas se preparaban delimitando con estacas franjas estrechas
y rectangulares en lagos pantanosos. Entre ellas se construían
estrechos canales para que circularan las canoas. Una chinampa se
preparaba con capas de vegetación acuática procedente del lago y barro
del fondo. Se apilaban alternativamente hasta dejar preparado el
terreno. En los bordes se plantaban sauces para asegurar la
chinampa. La caza y la pesca eran importantes también. La
carne y el pescado formaban parte de la dieta alimentaria. |
La religión influía en
todos los aspectos de la vida mesoamericana. Uno de los muchos aspectos
de sus ritos religiosos eran las edificaciones sagradas, o templos,
dedicados a los dioses.
Los Aztecas también adoraban lugares sagrados. Su religión
estaba relacionada con el sol. Creían que vivían en la era del quinto
sol y que un día el mundo terminaría violentamente. Con el fin de
retrasar la destrucción, los hombres realizaban sacrificios humanos. Su
obligación era alimentar a los dioses con sangre humana y así mantener
vivo el sol.
Los pueblos mesoamericanos adoraban a muchos dioses. La gente
pedía a los dioses buena salud o su bienestar.
Mictlantecuhli era el dios de los muertos en el México azteca.
Los que morían de muerte natural iban al Mictlan, donde vivía al dios
de la región fría o infernal de los descarnados.
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El hombre mesoamericano
como esposo y padre era responsable del bienestar de su familia.
Sustentaba a la familia, así como a su gobierno, trabajando duramente y
pagando impuestos.
La mujer, como esposa y madre, dedicaba su tiempo y energías a
llevar la casa y ocuparse de los hijos.
A las niñas se les enseñaban tareas domésticas, como tejer y
cocinar, y los niños acompañaban a sus padres mientras trabajaban.
Los niños recibían educación gratis y los nobles tenían sus
propias escuelas.
Vivían en casas sencillas, muchas de ellas de una sola
habitacion principal. |