CAMARÓN

La demanda mundial de camarones ha incentivado su producción. En el país se lo practica alrededor de Esmeraldas, el Golfo de Guayaquil, Manabí y El Oro.

En el país hay 2.410 camaroneras. Las zonas pro­ductoras se encuentran en Muisne (Esmeraldas) y Cojimíes (Manabí).

En Muisne , las más grandes camaroneras son: ERCUSA con 120 hectáreas, Lenín Naveda con 120, Hidalgo-Hidalgo entre 70 y 80 hectáreas, Cía. Lagartera 80. A nivel nacio­nal hay un total de 190.000 hectáreas en produc­ción, de estas 157.000 son ilegales. En la zona norte funcionan 56, pero solamente seis tienen permiso de funcionamiento. (El Comercio, 22 enero/98).

Los principales exportadores son: Expalsa, Ex­porclore, Promadasa, Enaca, Ersa, Promarisco, Songa, Pesquera Sta. Priscila, Empagran, Cope­sa.

Ecuador es el productor número uno de América Latina. En 1998 se exportaron aproximadamente 872 millones de dólares.

En la actualidad el cultivo de este crustáceo en­frenta un relativo estancamiento, debido entre otras razones a que el mercado internacional se está saturando, al aumento de la producción en países asiáticos como China e Indonesia; y al “Síndrome de laura”, conflicto ecológico con el banano que ha hecho disminuir la productividad del camarón con pérdidas de competitividad, dis­minución de precios y una alta mortalidad desde fines de 1993, ya que la fumigación de las planta­ciones de banano genera altos niveles de contami­nación en el agua del Golfo de Guayaquil, produ­ciendo pérdidas de hasta 150 millones de dólares debido al alto grado de toxicidad del agua.

Durante 1999 se calcula que las exportaciones de camarón se reducirán a la mitad debido a la plaga del virus “white spot”o mancha blanca que produ­ce altos índices de mortalidad de la larva joven y reduce el tamaño y peso disminuyendo la calidad del producto.

De aproximadamente 1 10.000 toneladas métricas de camarón se exportan alrededor de 70.000.

Ecuador tiene principalmente tres grandes mercados: EEUU con el 63 % de la producción le siguen los países de la Unión Europea y Japón.

Consecuencias de la Producción Camaronera

El cultivo de camarón en cautiverio ha provocado daños irreparables contra los manglares. Así, en 1995 quedan 149.570 hectáreas de manglar, mientras que la superficie de las camaroneras ha aumentado hasta las 178.071 hectáreas.

En el país la destrucción de los manglares para la instalación de piscinas camaroneras es muy alta. La tasa anual de deforestación del manglar es de 0.78%. La mayor deforestación la tiene Manabí, con el 2.69% anual.

Con la serie de problemas que existen en las cama­roneras de Guayas y Manabí, especialmente afec­tados por el “Síndrome de Taura”, los camarone­ros como vía de solución están yendo hacia los manglares de Esmeraldas, considerados como los más altos del mundo ( 50 metros de altura por 1 de diámetro).

En las últimas dos décadas, la construcción de cerca de 180.000 hectáreas de piscinas camaroneras ha provocado la pérdida casi completa de los manglares en muchos estuarios de la Costa.

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