El telescopio
Es
un instrumento óptico empleado para observar objetos muy
grandes que se encuentran a muy lejanas distancias como por ejemplo
estrellas, cometas, planetas, entre otros. La primera persona
que descubrió este instrumento por casualidad fue el fabricante
de gafas Hans Lipeershey un cierto día cuando sostenía
en cada una de sus manos una lente y al mirar por ellas pudo observar
a gran distancia el gallo de la catedral muy cercano a él,
entonces él montó las lentes en un tubo con la finalidad
de conservar la distancias relativas de las lentes. De esta forma
inventó uno de los instrumentos ópticos de más
ayuda para la humanidad y para el campo científico para
descubrir los fabulosos misterios del Universo.
La
noticia de este descubrimiento viajó por todos los países,
entonces Galileo Galilei también decidió fabricarse
uno propio al cual le puso el nombre de telescopio, enfocando
al cielo pudo observar los cuatro satélites de Júpiter,
los cráteres de la luna, las fases de Venus, las manchas
solares y multitudes de estrellas poco brillantes que no pueden
ser vistas simplemente por el ojo humano.
Todas
aquellas observaciones realizadas por Galileo fueron realizadas
con un microscopio pequeño son no más de un metro
de longitud. Pero como la observación estelar es indiferente,
en cuanto a la posición de la imagen que se obtenía,
Galileo utilizó el telescopio con dos lentes convergentes
que daban una imagen invertida y virtual.
Con
el fin de tener una mayor cantidad de información poco
a poco los telescopios fueron haciéndose más grandes
y de mayor diámetro lo que implicaba cada vez de mayor
diámetro y grosor las lentes. En el año de 1656
Christian Huygens construyó un telescopio aproximadamente
de 7 metros de largo y pudo observar los anillos de Saturno, pero
cada vez las personas que fabricaban telescopios trataban de construirlos
más grandes se encontraron con un problema técnico,
que la lente entre más grandes era, la imagen del objeto
observado se tornaba borrosa y mostraba una franja cromática
a su alrededor.
Con
los estudios realizados por Isaac Newton sobre todo lo referente
a lentes con el afán de solucionar esta problemática,
encontró la razón de ese defecto en el hecho de
la diferencia en la desviación que presentaban los diferentes
colores, ya que cada uno de éstos se caracteriza por tener
su propia longitud de onda.
En
1633 el matemático escocés Jaime Gregory diseñó
un telescopio de reflexión y cinco años después
de ser diseñado este instrumento Newton construyó
con éxito el primer telescopio de ese tipo. De esa forma
remplazó la lente de objeto por un espejo cóncavo,
y así se logró suprimir la aberración cromática
inherente a la formación de imágenes en las lentes.
La
figura que se ilustra a continuación explica como se obtiene
la imagen en un telescopio refractor empleando para la observación
astronómica. Las lentes utilizadas son biconvexas tanto
en el objetivo como en el ocular y la imagen que se obtiene es
virtual e invertida.
El
objeto a se encuentra a gran distancia del telescopio.
La imagen que se obtiene de este objeto es real, menor e invertida
y se forma entre el foco de la lente ocular y la lente; sirve
a su vez como objeto para el ocular que produce de esta imagen
a'1 otra imagen a'2, derecha
y virtual.