Durante muchos siglos, los hombres encendieron fuego con dos palillos, hasta descubrir otro método que muchos siglos después, se generalizó con el uso del acero. Si se golpea fuertemente un trozo de pedernal con otro de acero, puede obtenerse una chispa; y si se pone cerca de un poco de yesca, un poco de viruta seca o algún otro material combustible, recogerá la chispa y empezará a arder. Por eso, durante siglos, los hombres se habituaron a encender el fuego con pedernal y yesca, como se acostumbra aún en algunas partes del mundo. Hace apenas cien años... bueno, un poco más, lo común era encontrar pedernal y yesca en todas las repisas de chimeneas donde más tarde se usaron cerillos. Hoy en día ya no los usamos, en la mayoría de las chimeneas modernas es utilizado el gas natural.
 
Fuego creado por fricción A veces nos referimos al pedernal como un sistema primitivo para encender fuego. Pero "primitivo" es una palabra que puede inducir a error. En efecto, no constituyo un invento tan primitivo el hecho de que el hombre aprendiese a encender fuego en vez de vigilar y conservar incesantemente el fuego producido por un fenómeno natural. Fue un gran descubrimiento producir fuego por fricción, y la verdad pienso que es un arte encenderlo de esa forma, el primer sistema que probablemente se usó, fue el frotar dos trozos de madera. Otros métodos son la cuerda usada en el norte de Europa y el arado de fuego en Polinesia. En tiempos de los faraones se empleaba como encendedor, una especie de taladro que producía fuego al girar con rapidez sobre madera seca. Pronto advirtió el hombre que, golpeando dos pedernales se producían chispas, y que los materiales combustibles las recogían encendiendo entonces, el fuego. Aún ahora se utiliza éste principio en el encendedor moderno, aunque la yesca inflamable haya sido sustituida por gas.
El método de encender el fuego evolucionó con el tiempo, pero fue hasta el siglo XIX que se consiguió un método más cómodo. Los primeros cerillos aptos para usar se inventaron en 1816. Medían unos 7 cm. de longitud y costaba encenderlos, además eran muy inflamables y, por lo tanto, muy peligrosos. Pronto, los fabricantes perfeccionaron el invento, y en 1832 los cerillos fosfóricos estaban en el mercado. El problema con los cerillos de aquél entonces era que el material básico de su fabricación era venenoso, y causaba a los obreros una terrible enfermedad, y a veces la muerte, por lo que el cerillo fosfórico fue prohibido en muchos países. En 1851 se descubrió el cerillo amorfo, que no es, prácticamente, tóxico; y, más tarde, se mejoraron los medios de fabricación. En el ínterin se habían inventado los cerillos de seguridad, que eran inofensivos y seguros y son los que se encienden únicamente con el rascador de la caja. La única competencia para este tipo de cerillos es la de aquellos que se encienden contra cualquier superficie áspera. Ahora, todos los cerillos se producen mecánicamente desde los palitos parafinados que sostienen la cabecilla hasta el producto acabado, y se hace un millón y cuarto por hora.

Si el hombre primitivo pudiera haber visto a alguien prender un cerillo, lo habría tomado por un ser sobrenatural. Y ahora se fabrican por millones y están al alcance de cualquiera. Pero... ¿Qué hace funcionar la máquina que fabrica todos esos fuegos? Un gran fuego, desde luego; porque esa máquina, como casi todas, es gobernada por el fuego mismo. Por lo tanto, se hace el fuego con fuego.

Haciendo cerillos

Existen tres importantes consideraciones y elementos necesarios para producir fuego:

  1. Para hacer fuego debe haber un combustible, es decir, una sustancia que arda. No se puede hacer fuego con piedras, arena, o hierro. Esas sustancias no son combustibles. El carbón y la madera, la gasolina y el alcohol, el hidrógeno y el acetileno figuran entre los combustibles usados más comúnmente. De los seis combustibles mencionados, dos son sólidos, dos líquidos, y dos gaseosos. Desde luego, hay muchos otros de cada clase.
  2. Ningún combustible puede arder, a menos que haya aire. Por la rejilla del hornillo debe pasar una corriente de aire. Una chimenea atestada da un fuego pobre y hasta puede apagarlo. Cuando se aviva una brasa no apagada, se causa una Flama. Todo motor de automóvil tiene un carburador que mezcla el aire con la gasolina. Toda cocina de gas tiene un escape por el cual debe entrar una cantidad adecuada de aire para conseguir una Flama caliente. Y todo ser humano necesita respirar, por la sola razón de que hace falta el aire para que se quemen los alimentos.
  3. Un combustible debe ser llevado al punto en que se enciende para que arda. Por fácil de quemar que sea un objeto, o por más aire que haya presente, el fuego no aparece antes de ese punto. Previamente hay que encenderlo. Hasta el caso de la combustión espontánea, el petróleo y el trapo no arden hasta que la acumulación gradual del calor eleva la masa al punto en que se enciende. Naturalmente, las diversas sustancias se encienden con mayor o menor facilidad. Tenemos el ejemplo de un trozo de fósforo, este es fácilmente encendido por el calor de la mano humana; o un pedazo de papel que requiere del calor de un cerillo encendido; hasta el hierro estalla en viva Flama si se le eleva a una temperatura suficientemente alta en una atmósfera de oxígeno.
Ya que expliqué los tres elementos esenciales para encender el fuego es fácil aprender a apagar los incendios o a impedirlos. Los materiales refractarios se basan en el primer elemento esencial para encender el fuego, es decir, hace falta una sustancia incombustible. Evidentemente, si una casa o una prenda de vestir son cubiertas con una capa de alguna sustancia que no se quema fácilmente, la casa o la prenda quedan protegidas del fuego. Al humedecer un objeto, se hace refractario al fuego durante algún tiempo, ya que la capa de agua que rodea al objeto es una sustancia incombustible. Cuando se cava una zanja en el sendero de una pradera en Flamas o alrededor de un bosque que arde, la intención que se persigue es eliminar todo lo combustible que haya y restringir el fuego a una zona limitada.

Otro método para apagar el fuego se basa en el segundo requisito esencial para encenderlo, esto es la necesidad de aire u oxígeno. En cierta oportunidad, un enorme pozo de petróleo se incendió y expulsó Flamas a centenares de metros de altura. Finalmente, el fuego fue apagado bajando sobre las Flamas una gran bóveda de acero. Cuando el aire de la bóveda se agotó, el fuego se extinguió. En otra ocasión, el incendio de un pozo de petróleo fue apagado haciendo estallar una carga de dinamita cerca de la Flama. La fuerza de la explosión alejó el aire, dejando un vacío durante un breve intervalo de tiempo. El fuego, literalmente, se ahogó. En realidad, esto es, exactamente lo que sucede cuando se apaga soplando la Flama de una vela.

Un método muy usual para apagar pequeños incendios consiste en rodear el objeto que arde de un gas pesado e incombustible. El gas aparta el aire del objeto y el fuego se extingue. El gas que se usa a menudo es el Dióxido de Carbono, por lo común, se genera químicamente invirtiendo un extintor colgado de la pared. Otro gas es el Tetra cloruro de carbono, llamado más comúnmente PIRENE. El pirene es un líquido que arde muy fácilmente produciendo un gas pesado incombustible. Cuando se le pulveriza sobre un objeto que está ardiendo, el líquido se evapora, y el gas resultante rodea el combustible y desaloja el aire. Entonces se apaga el fuego.

Bueno con todos estos métodos para apagar el fuego pensarás en que no he mencionado el agua, pues te equivocas porque a eso voy. Primero ¿Por qué el agua apaga el Fuego? tal vez esta es una pregunta que te has venido formulando a lo largo de este texto... tal vez no te lo haz preguntado aún, pero, de todas formas voy a explicarlo, además esta en la trivia así que pon atención: El agua es un excelente extintor del fuego porque elimina las tres condiciones esenciales para que exista. En primer lugar, es incombustible. En segundo lugar, humedece el combustible, impidiendo así su contacto con el aire; y, finalmente enfría la sustancia que arde. Esto tiende a llevar la temperatura más abajo del punto de combustión.

Bien, con eso concluyo esta parte de la página, ahora para poner en practica algunos métodos para encender y apagar el fuego te recomiendo que visites la página de experimentos, cuyo link se encuentra en el menú inferior.