El Dominado

Las sucesiones de dinastías acaban sumergiendo a Roma en un caos cuya consecuencia última es la desintegración. Los pueblos del este arrasan el mayor imperio conocido hasta que de él no quede más que un resto en Oriente (Bizancio caerá en manos turcas en 1453).

 

Diocleciano

(Gob. 284-305). Finaliza la "anarquía militar" que sufrió Roma surante 50 años. Inaugura el sistema de la "Tetrarquía", que distribuye el poder entre dos Augustos y dos Césares (estos dos últimos acceden al poder tras la abdicación de los dos primeros). El sistema provocó la injerencia del estado en las autonomías provinciales y municipales. Se crearon 96 provincias regidas por gobernadores.

Constructor de las Termas que llevan su nombre. Mantuvo el culto oficial hasta encarnarlo en su persona, proclamándose Júpiter y publicando un Edicto contra los cristianos.

 

Constantino

(Gob. 312-337). Hijo de Constancio Cloro, asociado por Diocleciano a la "Tetrarquía". Fue proclamado Emperador en el 306 y se instaló en Tréveris. Tuvo diversas oposiciones armadas de Majencio, que reinaba en Italia, al que venció en la batalla del puente Mulvio en el año 312, bajo la señal de "in hoc signo vices". En el año 313 promulgó el Edicto de Milán, asegurando la libertad religiosa del Imperio. Hizo durante su reinado el papel de "príncipe cristiano", proclamando una nueva capital: Bizancio (desde el 330 pasó a llamarse Constantinopla).

En el 325 convocó el primer Concilio ecuménico contra Arrio. Recibió el bautismo poco antes de morir.

 


Desde la desaparición de Constantino hasta el final del Imperio romano de Occidente surgieron otros muchos Emperadores: Juliano "el apóstata", Valentiniano, Teodosio, Arcadio, Honorio, etc.

En el año 410 Alarico saqueó Roma. En el 452 Atila fue parado en Italia por el Papa León I. En el 455 Roma es arrasada por los Vándalos. En el 476 Odoacro devolvió las insignias del Imperio a Zenón, Emperador de Oriente.