| La flora de la isla de Chiloé,
tanto la autóctona como la adventicia, figura con prominencia en
el patrimonio local de mitos y leyendas, así como en la práctica
de la brujería. En los mitos las plantas sirven para caracterizar
a diversos seres y en el contexto de la brujería para controlar
seres míticos, causar males y enfermedades. Las plantas pueden ser
vistas como constitutivas de un paisaje cultural y como instrumentos de
poder. |