Los muertos
sostendrán los brazos del combatiente,
la voz de las multitudes,
la herramienta del campesino.
Los muertos...
¿Quién sostendrá las manos de los muertos?
Nos persiguieron en la noche
Nos persiguieron en la noche,
nos acorralaron,
sin dejarnos más defensa que nuestras manos
unidas a millones de manos unidas.
Nos hicieron escupir sangre,
nos azotaron,
llenaron nuestros cuerpos con descargas eléctricas
y nuestras bocas las llenaron de cal,
nos dejaron noches enteras junto a las fieras,
nos arrojaron a sótanos sin tiempo,
nos arrancaron las uñas.
Con nuestra sangre cubrieron hasta sus tejados,
hasta sus propios rostros,
pero nuestras manos
siguen unidas a millones de manos unidas.