La Microgravedad y el Sistema Musculoesquelético
¿Qué es el sistema muscular y esquelético?
El sistema esquelético y muscular se interconecta sólidamente. La estructura esquelética del cuerpo humano protege a nuestros órganos internos y da la forma de nuestro cuerpo. Conjuntamente con el marco las ofertas esqueléticas del sistema el sistema muscular mueven ese marco. En una forma análoga, la estructura esquelética humana funciona como palancas que ayudan a los músculos ejercer fuerza. El sistema esquelético se hace de los empalmes que prestan a su movilidad. Hay seis tipos de estos empalmes en el sistema esquelético humano: los empalmes del bola-y-zócalo se encuentran en la cadera y el hombro; éstos dan una gama de movimiento rotatorio. Los empalmes de bisagra se encuentran en la muñeca y el tobillo; éstos ofrecen una gama de movimiento hacia adelante y hacia atrás. Hay empalmes del pivote que combina los movimientos del deslizamiento y los empalmes de la bola-y-zócalo, los empalmes de bisagra, y los empalmes del elipsoide, que se mueven a lo largo de dos ejes, o en tres dimensiones (quijada, dedos del pie, dedos). Por lo tanto, el sistema esquelético es como una puerta. La estructura está disponible para que la puerta se mueva pero depende de una fuerza exterior para efectuar el movimiento.
Los músculos ofrecen la energía necesaria para mover el sistema esquelético. Hay tres tipos de músculos. Los músculos cardiacos y lisos son los músculos involuntarios que funcionan sin pensamiento consciente. Los músculos cardiacos bombean sangre a través del cuerpo mientras que los músculos lisos permiten que funcionen los ojos y el estómago. La estructura del músculo es densa y carnuda. Se hace de las fibras hechas de piezas más pequeñas llamadas las miofibrillas. Estas fibras provienen de las proteínas llamadas miosina (filamentos gruesos) y actinia (filamentos finos). Todas las fibras de músculo humano ejercen la misma fuerza pero las diferencia de la fuerza entre cada persona depende de qué compacto sea y de qué volumen suministra las fibras. Hay dos tipos de fibras: Typo I y Typo II. Las fibras de Tipo I rinden contracciones lentas. Estas fibras de músculo son lentas pero tienen un alto vigor. El Tipo II consiste de músculos de contracción rápida pero baja resistencia.
Para mover el sistema esquelético, ciertos músculos del sistema forman contracciones unidas mientras que otros músculos relajan o se amplían. La energía que hace posible estas contracciones musculares provenientes de dos sistemas de proceso metabólicos: aerobio y anaerobio. El proceso aerobio utiliza el oxígeno para crear el trifosfato de adenosina (ATP) una forma de energía que se utiliza para perdurar la resistencia y requiere una fuente constante de oxígeno. El proceso anaerobio depende de una fuente constante de glucosa y no confía en el oxígeno, sin embargo, este proceso no puede continuar indefinidamente porque la acumulación del ácido láctico causa fatiga.


-- La atrofia muscular ocurre durante el viaje en el espacio debido a la falta de ejercicio en los astronautas.
Los Efectos de la Microgravedad en el Sistema Muscular y Esquelético
El efecto más evidente de la microgravedad sobre el sistema musculoesquelético es atrofia o la degeneración de las células que no están en uso. El cuerpo humano se ajusta constantemente a su ambiente. De hecho, nuestros músculos se reconstruyen literalmente cada mes. Cuando el cuerpo utiliza constantemente nutrimentos y produce desechos para refabricar los músculos, el cuerpo “reconstruye” según lo que es necesario. Por ejemplo, si alguien no esfuerza sus músculos, el cuerpo cesará la producción de ese músculo o cambiará el tipo del músculo. Una forma de vida sedentaria es sumamente paralela a una vida en el espacio porque los músculos en el espacio ejercen menos trabajo que en la Tierra puesto que la gravedad pone una tensión en los músculos. En el espacio los astronautas tienen que entrenarse con ejercicios habituales para contrarrestar los efectos de la microgravedad, aunque todavía regresan a la Tierra más débil porque la gravedad ejerce tensión y nos hace más fuertes. Sin gravedad los músculos estarán más débiles.
El sistema esquelético es muy similar al sistema muscular en su forma de reemplazamiento y adaptación. Los astronautas pierden densidad en los huesos cuando están en un ambiente de microgravedad. Tardan un rato para adaptarse y curarse cuando vuelven a la tierra. Las vértebras se expanden en el espacio, aumentando la estatura de los astronautas y los huesos que actúan contra la gravedad (fémur, espina dorsal) pierden rigidez. De modo que cuando los astronautas vuelven a la tierra ellos estarán más susceptibles a la osteoporosis y a lesiones óseas.
Autor: Alexander