GENTE

Los Atlantes eran altos, orgullosos y atrevidos, que cruzaban el océano pues eran maestros en construcción de naves, puertos y palacios que decoraban con bronce, estaño y oricalco.
Estos hombres amaestraban elefantes, cultivaban bien los campos, sembraban cereales, frutas y legumbres y planeaban obras hidráulicas en la parte central de su dominio.

 

 

 

POSEIDÓN Y CLEITO

De la unión de Poseidón y Cleito surgieron diez hijos, cinco pares de gemelos, el mayor, llamado Atlas (el gigante que lleva al mundo sobre sus espaldas). Atlas, fue nombrado Rey de La Atlántida por sus hermanos y este repartió el Gobierno de la isla entre ellos.

 

 

GOBIERNO DE LA CULTURA ATLANTE

Cada una de las provincias en que se dividía la Atlántida estaba dirigida por un gobernante y todos ellos seguían la ley de Poseidón, escrita en una columna de oro y cobre, erigida en medio de la isla.

A los alrededores de La Atlántida se hallaban cien estatuas que representaban las Nereidas (ninfas marinas), como culto a Poseidón y en el centro una estatua de oro de Poseidón, sobre una concha tirada por seis caballos halados, recordando a los viajeros que ese reino pertenecía al gran Dios del mar.

Platón, termina su relato diciendo:

"…Este era el enorme poder que Zeus había concedido a la isla Atlántida, y mientras la naturaleza divina se perpetuó entre ellos, los atlantes se mantuvieron fieles a sus leyes y no se dejaron corromper por el lujo y el poder, ya que eran conscientes de que los bienes solo crecen en la amistad mutua y acompañada por la virtud y desaparece cuando el hombre es demasiado codicioso. "