Durante sus erupciones, las cuales se producen en
promedio cada 80 o 100 años, el volcán
alterna tres tipos de actividad:
1-
eventos explosivos en la parte superior del volcán
acompañados por la caída de bombas cerca
del cráter y de ceniza en los alrededores (por
ejemplo, la erupción de octubre-noviembre de
1999);
2- eventos explosivos mayores con producción
de flujos piroclástico, acompañados
por importantes caídas de ceniza y pómez
sobre la región (erupciones de 1773, 1886 y
1916-1918); y
3- la emisión de flujos de lava como al final
de las erupciones de 1773 y 1886.
Adicionalmente, durante cada erupción se producen
flujos de lodo y escombros (o lahares), cuya frecuencia
y volumen son proporcionados a la cantidad de ceniza
y la intensidad de las lluvias.