El
tornado tiene vientos de 150 a 400 kilómetros por hora. En la
superficie de la tierra, el movimiento es errático, salteado,
e impredecible.
La energía en el tornado se gasta en un corto período de tiempo
pero es muy fuerte. Los tornados son los fenómenos meteorológicos
más temidos por el hombre.
Los daños causados por un tornado son muy localizados dependen de la
trayectoria que siga cuando toca tierra. De allí que casas poco resistentes
permanezcan casi intactas, mientras que otras mucho más sólidas,
afectadas directamente, resultan totalmente destrozadas.
Los tornados pueden desencadenarse en cualquier estado, pero lo hacen con
mayor frecuencia en los estados de Alabama, Arkansas, Florida, Georgia, Illinois,
Indiana,
Iowa, Kansas, Louisiana, Mississippi, Missouri, Nebraska, Oklahoma, South
Dakota y Texas son los que se encuentran en mayor riesgo.
En noviembre de 1988, 121 tornados azotaron 15 estados la parte central sur
de Estados Unidos y provocaron la muerte de 14 personas y daños que llegaron
a los 108 millones de dólares.
En caso de tornado:
Identifique un lugar donde los miembros de su familia puedan reunirse si
un tornado se dirige hacia su hogar. Puede ser el sótano,
pero si no hay un sótano, el vestíbulo o un corredor
central, la sala de baño o un clóset en la planta más
baja. Mantenga el lugar despejado.
Reúna un botiquín de suministros para desastres con
agua , comida y ropa. Tenga un radio a pilas, linterna y pilas de
repuesto.
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